Tema espinoso este de las valoraciones, en el que jamás se podrá contentar a toda una plantilla y en el que si las cosas no se hacen de forma muy legal, honesta, metódica y transparentemente, termina peor que al principio.
Pues bien, hagamos un repaso sobre todo lo acontecido en el último año respecto a valoraciones:
El 8 de julio del 2009 se firma el acuerdo del ERTE, donde se puede leer al final del segundo punto (recordemos que era el de la reorganización de la estructura operativa): “los trabajadores a los cuales sus funciones les varíen de manera significativa respecto de las actuales, en un plazo máximo de seis meses en el desempeño en el puesto de trabajo, se procederá a analizar estos contenidos, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 9 del vigente convenio colectivo. Se asignará una dotación como mínimo equivalente al 0´5% de la masa salarial de Convenio Colectivo correspondiente al año 2010.”
Pasa el tiempo y la falta de Jefe de Recursos Humanos y el descontrol posterior al ERTE, dilata el momento de acometer el tema de las valoraciones más de la cuenta. Pasan Serclas, reuniones oficiales y siempre el tema encima de la mesa sin avance. Con la nueva Gerente de Capital Humano y los juicios pendientes, se abre la puerta a que sea una empresa externa especializada en estas labores la que realice un estudio técnico como punto de partida para las negociaciones con el Comité Valorador (algo legítimo pues viene recogido en nuestro convenio, Anexo 3, Artículo 2, punto 2.2.2, párrafo e). Tal y como estaba el patio, el momento era apropiado para hacer una valoración de absolutamente todos los puestos de trabajo de la fábrica, que la última fue hace 20 años y hasta ahora había cambiado mucho la cosa. Así se acordó por unanimidad en el seno del Comité y comenzamos la campaña con los impresos para que todos solicitásemos la valoración de nuestros puestos. La empresa iba en la misma línea y accedió a una valoración global.
Nuestra decepción fue comprobar que varios puestos se quedaron fuera en la presentación que hizo la empresa que vino a valorar, cubriendo únicamente 34 puestos (aunque en la lista final aparecen 40). No obstante conseguimos arrancarle a la empresa el compromiso de hacer una segunda fase de valoración al concluir ésta, en la que entrase oficinas y varios puestos más que se habían quedado colgados.
Aclararemos algunas cuestiones: Hubo quien hizo campaña insistiendo en que nuestro sistema de valoración era el “Bedaus” y por ése nos debíamos de regir, aclararemos que el Comité Valorador llevaba años pidiendo un nuevo sistema ya que el anteriormente citado era un método anticuado y obsoleto. Por otro lado, a los que hacían campaña diciendo que la empresa consultora del estudio haría lo que le mandase la nuestra ya que es la que le paga, diremos que Hay Group es una empresa seria, de carácter internacional y con muchos años de trayectoria (visiten su web http://www.haygroup.com) y cuyo trabajo consistía en repartir las porciones de la tarta que conforma el volumen de nuestro trabajo, ni nos iba a rebajar el sueldo ni iba a tener simpatías por unos u otros.
En esas estábamos, con los cuestionarios hechos, con las entrevistas con los jefes de planta por parte de Hay Group realizadas, con el interés por parte de la empresa y nuestra de ver los resultados, con huelgas y juicios pendientes, parecía que todo iba a buen ritmo. Luego hubo un parón y días antes de la convocatoria de huelga del 11 de Mayo se reúne al Comité Valorador para presentar el resultado del estudio técnico. Los miembros del Comité Valorador por la parte social son Victorino y Oussama, y en esa ocasión simplemente reciben el resultado del estudio y piden estudiar detenidamente el tema, a priori les parecía bien ya que un volumen importante de la plantilla subía. Mientras ellos se mantuvieron herméticos, hubo cierta filtración (agena al comité) que sólo sirvió para incordiar a la plantilla.
Días después fue la moción de censura y el consiguiente cambio en la estructura del Comité. Se abre el periodo de tregua en las negociaciones.

Para la siguiente reunión del Comité Valorador, la nueva mayoría del Comité decide que Santiago León asista. La respuesta de nuestro grupo fue negativa, ya que existen dos miembros de plena confianza en el Comité Valorador y no se necesita a nadie más. Alegamos que a Santiago nadie lo ha votado como representante, ni en las urnas ni en el seno del Comité para que asista a estas reuniones. Pensábamos que este gesto era una parte del pago que CCOO hacía a SU por su apoyo en la moción de censura (aunque esto no lo podemos probar ante un juez). Ellos alegaban que el tema es tan importante que habría que incluir a más gente, se termina decidiendo que asistan los delegados sindicales y presidente (el presidente siempre puede asistir con voz pero sin voto), no tenemos otra que acatar la decisión de la nueva mayoría del Comité. En esta segunda reunión, se vuelve a exponer el estudio con todos los puestos valorados.
A todo esto, fuera del Comité Valorador, en reuniones oficiales, a la nueva mayoría del comité no se les ocurre otra gracia (aparte de la de empezar las negociaciones de cero) que manifestar que sólo quieren valorar los puestos afectados por el ERTE, como reza en el acuerdo, cuyo coste sería al menos el 0´5% de la masa salarial, dejando la valoración de los demás puestos para después (osea, después de haberse votado que se valorarían todos los puestos, ahora nos salen por peteneras). Los miembros de UGT no dábamos crédito, pensábamos que estábamos todos en el barco de ajustar con criterio la escala a toda la plantilla, de hacer justicia para los que gradualmente han ido asumiendo carga de trabajo sin necesidad de ERTE, de dar carpetazo a las valoraciones de forma razonable, saliera la subida de masa salarial que saliese, eso es lo que habría que negociar. Se empezaron a escuchar comentarios del tipo de “yo no voy a pagarle el sueldo a otros” y burradas parecidas. Cabe destacar que varios miembros de los otros grupos rellenaron escrupulosamente y entregaron religiosamente su solicitud de valoración de sus puestos de trabajo en la campaña ya mencionada (esto sí lo podemos probar ante un juez).
Para la tercera reunión sigue la misma lista de puestos valorados, se insiste en que es necesario contar con la descripción de los puestos de trabajo para tener una base sobre la que poder valorar, además se solicita una reunión con los Jefes de Departamento/Plantas para tratar de cercar los puestos.
Para la siguiente reunión del Comité Valorador, la empresa presenta otra lista, ya no es la de Hay Group, sino una recortada, ajustada a los puestos tocados por la reestructuración del ERTE, donde se caen la mayoría de los puestos, aunque tienen la deferencia de incluir al Parque de Maderas (no sabemos por qué ya que estaban fuera del ERTE), y en el que se saltan a la torera el estudio, puestos con igual puntuación y diferentes escalones, en fin, un ajuste a dedo en plan chapú que deja entrever intereses particulares, así que más que propuesta de la empresa nos huele a propuesta de algún grupo (pero esto tampoco lo podemos demostrar ante ningún juez). ¿Quién metió la tijera? Miembros del Comité Valorador no tuvieron constancia alguna de este repentino cambio.
La respuesta del Comité a esta nueva lista es calcar la de la empresa sumándole el Contramaestre de Calderas, otorgándole el término de Coordinador (parece que a alguien le gusta esta denominación, suponemos que a la misma persona que no le gustaba la denominación de “prima eléctrica” y por eso no la cobramos).
Se vota esta última con el voto en contra del grupo UGT. Y al rato ya estaba sobre la mesa del despacho de Inés.
Pensamos que es imposible y peligroso el valorar puestos de nueva creación sin conocer su descripción, y otros que sabemos están expuestos a asumir tareas y responsabilidades nuevas de un momento a otro, pero que nadie se atreve a asignarlas. Sucederá que una vez valorados los puestos empezarán a engordarlos y el personal volverá a pedir valoraciones. Nunca acabaremos. Pero este es un detalle que la nueva mayoría del Comité no considera.
También pensamos que la empresa y en especial la Gerente de Recursos Humanos, cuya iniciativa fue de querer hacer las cosas bien, ha ido decayendo en expectativas y con la premura de sacar las valoraciones adelante está bajando el listón hasta plantearse aceptar chanchús de este tipo. Las valoraciones no se están haciendo bien y ella lo sabe, así que es tan responsable como los demás.
Como guinda para terminar de adornar el pastel, el Martes 31 de Agosto, la empresa le entrega a los dirigentes del Comité un nuevo borrador de valoraciones, que ocultan deliberadamente a los miembros de la sección de UGT y en especial a Oussama que es miembro del comité valorador, ¿por qué?.