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Los managers



Escribir un Post sobre Isidro y el Dóriga es una de las peores ideas que uno se puede plantear, ya que salieron de fábrica con pocos amigos y muchas heridas abiertas. Lo mejor que podríamos hacer sería, como siempre, comentar el tema frívolamente mientras nos tomamos un café y listo, pero como alguien dijo una vez, los caminos fáciles no llevan lejos, así que aquí va una pequeña reflexión, un llamemos homenaje a esas dos personas singulares, un tributo al quehacer de esos dos luchadores.
El otro día se presentó en la Facultad de Ciencias del Trabajo un libro sobre los 30 años de la UGT Andalucía, y el Decano de dicha facultad hizo una apología apasionante sobre la inconveniencia de lo políticamente correcto (lástima no haber tomado notas) en pocas palabras nos presentó la idea de que lo correcto nos lleva al inmovilismo, incapacitándonos para avanzar y obtener progresos significativos.  Por tanto, haciendo gala de lo aprendido, hoy seremos poco correctos y sin partir una lanza por nadie intentaremos hacer un poco de justicia (aunque mañana algunos nos busquen para apalearnos).
Nuevamente la maquinaria del Capital nos demuestra que su principio básico es el no remorse (sin remordimientos), de hecho no tiene sentimientos, no valora el pasado y sólo lleva las cuentas del mal.
Estos dos tipos llegaron a Huelva, llegaron con la clara intención de levantar y llevar a lo más alto a esta factoría, querían hacerla toda de inoxidable. Fomentaron a la cantera, los técnicos dejaron de venir de fuera y salían de las plantas, apostaron por unir a la plantilla en actos fuera de fábrica, celebraron algunos triunfos con todos. Mientras tuvieron la cartera llena fuimos creciendo, se hicieron muchas cosas, se redujeron los tiempos en los trabajos, se organizó el mantenimiento y aquí no sobraba nadie.
Apretar, apretaban los condenados, pero no cortaban huevos, exigían pero ellos eran los primeros en exigirse a sí mismos, no importaba la hora de la madrugada que fuera, si había un problema que amenazara la producción, allí estaba el Dóriga.
Después llegaron las vacas flacas, los escasos presupuestos, los recortes, la “economía de guerra”, mientras las exigencias de producción seguían aumentando. No tardaron mucho en resentirse las instalaciones, en bajar su rendimiento, no tardó mucho en pasar de apretar a machacar, el mal rollo y la presión se respiraba por doquier, teníamos los mantenimientos más baratos, teníamos las paradas más ridículas, teníamos los repuestos de peor calidad (si es que los teníamos) y todo eso se fue convirtiendo en caro (lo barato es caro decía mi abuela).
Estamos seguros que ellos no querían eso, no querían cambiar de inspectores preventivos cada 15 días porque al precio que los pagaban venía cualquiera menos un profesional, ellos no querían albañiles alineando motores.
Ignoramos si en Madrid nuestro gerente se colgaba medallas o suplicaba más fondos para mantener a flote el buque que se les estaba viniendo a pique (hay leyendas de todo tipo).
Poco ayudaron una huelga del metal en plena parada anual, un ERTE, una reestructuración y una parada de 8 días. Sólo sirvieron para desgastarnos a todos y agravar los problemas de unas instalaciones que cada vez eran más viejas.
La situación se fue enquistando hasta que se hizo insostenible, las relaciones se degradaron tanto que parecía que la única solución era colocar dinamita en mitad de la fábrica y empezar de nuevo. Como esto resultaba poco práctico y algo caro, se optó por un cambio de Dirección.
Ni santos ni demonios, quizás no supieron defender o exponer nuestra situación a los de arriba, quizás los de arriba no escuchaban, quizás no encontraron la manera de encarrilar el futuro de esta fábrica, quizás la presión les hizo cometer algunos errores, pero de lo que no nos cabe duda es que se dejaron la piel aquí, entre estos cuatro hierros, que pelearon para que esto siguiera adelante. Sea como fuere, ellos tenían la responsabilidad y así lo han pagado.
Lo correcto (para muchos) sería ponerles verdes ahora que están lejos, más que lejos, pero no lo vamos a hacer, ellos sí tenían y tienen un vínculo emocional con esta fábrica y eso, aunque la ENCE no lo vea, nosotros sí.
A Isidro y Joaquín, ahí va un saludo desde Huelva.

De récord en récord



Parece ser que aquí, en nuestra amada empresa, como no hay abuelas ni falta que hace, nos alegramos de los récords de producción que hemos alcanzado. Creemos recordar que en el 2008 en esta factoría eran diarios, y también nos dábamos palmitas. Pero cierto es que nos estábamos olvidando de sembrar para el futuro “también es verdad que se estaba invirtiendo en el proyecto de Uruguay”. ¡Si!, ese que se derrumbó. Bueno, ahora toca lo que toca, y quizás estos comunicados sean para levantar el ánimo de los accionistas y alentar a futuros inversores. Pero cierto es, que la realidad es otra. No paramos de tener goteras en las plantas. Goteras que mantenimiento no es capaz de solucionar, debido a que cada vez tiene menos recursos. ¿Tendrán que ponerse los guantes los jefes en vez de pensar cómo gestionar mejor los recursos y buscar soluciones para los problemas repetitivos? Sólo se ve una política clara de llegar a las 1200 tn/dia.  Y lo demás a tirones. Como nos acordamos de las veces que se pedían mas recursos en reparaciones bien hechas y en paradas coherente con tiempo suficiente para arreglar las instalaciones. ¡Ah! De agradecimientos a currit@s “na de na” solo palos y apretar.

Creer en el Futuro.

Artículo Publicado en la Web de la Sección Sindical el 24 de Enero:

El 'estado mayor' de Ence nos invita a creer en el futuro del C.I. de Huelva

Así se lo transmitió a una representación del Comité en su visita del jueves día 20

El presidente de Ence, Juan Luís Arregui expresó su sorpresa y contento por lo que en el día había podido ver de nuestra fábrica, consciente de las dificultades que sufre esta factoría, lo que debemos tomar como un cumplido mayúsculo dado que no vio mas que una parte de ella...y no precisamente  la que se encuentra en peor estado (lo que por otra parte resulta obvio).

Reconoció que esta factoría no había tenido la atención que ha necesitado en estos últimos años, pero que ahora ha llegado el momento de enmendar los errores del pasado.

Esto es ya otra historia porque calificar el abandono de la fábrica de Huelva como error del pasado es mas o menos como decir que se había olvidado de que Ence tiene tres factorías en vez de dos...y olvidarse de Huelva se puede calificar como alta traición a una factoría que históricamente ha aportado mucho mas de lo que ha recibido tanto en materia de inversiones como de salarios y de otras cuestiones que no viene al caso recordar por no enturbiar el carácter 'ilusionante' de la visita.

Habló el Presidente de inversiones, de madera, de acuerdos con la Junta etc.., un claro mensaje de ánimo para levantar la producción y rendimiento de nuestras instalaciones.

Puede que haya llegado el momento de la 'buena nueva', de que Ence relance nuevamente la producción en Huelva, pero pedimos desde ésta redacción que el Comité no se relaje y que presione, sí, presione al máximo para que la esperanza generada por las palabras del Sr. Arregui se convierta en una realidad.

Queremos y necesitamos creer pero tenemos motivos, muchos, para hacerlo como Santo Tomás. No olvidemos tantas promesas incumplidas por la empresa y para muestra un botón reciente "las expectativas de producción para Huelva" que podemos leer y releer tantas veces como queramos en nuestro vigente Convenio colectivo.

Resaltar que ésta visita, aunque tardía ha sido oportuna y necesaria. Esperemos que no se cumplan nuestros 'recelos' y que podamos mirar hacia adelante con algo mas de confianza de la que tenemos en éstos momentos. En definitiva, que vuelva un poco la 'normalidad' a ésta 'Santa casa'.

Los abajo firmantes.


La semana pasada los trabajadores de mantenimiento eléctrico e instrumentación entregaron esta nota a la Dirección:

Los abajo firmantes, todos operarios de los talleres Eléctrico e Instrumentación del Complejo Industrial de Ence en Huelva, queremos manifestar ante la Dirección de la Empresa nuestra mayor repulsa, por la decisión tomada hacia nuestro compañero: José Manuel  Santos Moro, Jefe de Mantenimiento de ambas secciones hasta el 22 de Diciembre, fecha en la que fue despedido de esta compañía.
Nosotros que hemos trabajado codo a codo con él durante más de tres años, tenemos suficiente conocimientos de causa para decir que su labor ha sido de lo más sacrificada para sacar adelante estas secciones a pesar del bajo presupuesto del que se dispone. Como lo demuestran sus largas y constantes jornadas de trabajo en fábrica.
Manifestar que muchas de nuestras acciones en situaciones imprevistas de avería, fuera de nuestro horario habitual, eran promovidas por su persona y aceptadas por la mayoría de sus operarios, en aras de la rápida solución de la emergencia. Acción ésta que no podemos asegurar en lo sucesivo, motivada por la acción de injusticia hacia nuestro compañero.

Huelva a 24 de Diciembre de 2010


Doble tras doble.

Un afiliado envía esta reflexión:

Recursos humanos.

¿Hablabas de falta de respeto?, y es que este departamento nos está tratando como auténtica escoria, para ellos no somos importantes, en tanto que somos personas que debemos compaginar la vida laboral y familiar, y creo que incluso ni como capital humano.

Hemos pasado por estar un verano y otro haciendo turnos dobles, por la escasez de personal, y vengan horas extra! Desquiciando al personal porque no pueden irse a casa y estar con los niños en la playa, o donde a uno le dé la gana en su tiempo libre. Con la cantidad de criaturas que hay en paro que pronto no podrán dar de comer a su hijos y nosotros llevando sobresueldo a base de horas extra, en lugar de hacerlo por la excelente producción.

Denunciamos la situación, y la inspección ha sancionado, pero aún así, nos siguen faltando el respeto, y para que se vea hasta que punto, han llegado a la indignación de tener a los compañeros doblando el día de Noche Buena y Navidad, sí, esos días tan entrañables que son para pasar en la unidad familiar, esos días de recogimiento de los que estoy seguro nuestros directivos han disfrutado, esos días en los que ellos sí tienen derecho a la felicidad de ver a sus hijos y nietos alrededor de los regalos y la comida Navideña.

Pero son los míos los que preguntan: ¿ y papá no viene a comer?
No, papá se queda en fábrica tomando el cada vez más recortado menú interno.

Saben, ¿tienen idea de la frustración tan grande que sufre una persona que no puede irse a casa, porque al departamento RRHH le importa un “pito” el que tú tengas que doblar?

Esta es la situación, como si no tuviéramos bastante con trabajar a turnos, que dicen ellos que vivimos muy bien, pero la noche del 24/12, la trabajo yo, y además doblo el 25 y 4 días consecutivos porque dice la ley que las vacaciones hay que cogerlas dentro del año, se le dan a un compañero y le dobla los días otro, y todo con el consentimiento de nuestro querido departamento de RRHH.

Le pedimos  a este departamento respeto en la conciliación de la vida familiar y social con la laboral, ya que se nos presenta un periodo de vacaciones en las mismas circunstancias que el anterior, y  no queremos tener que llegar a extremos!!!

Adios compañero.


En estos días ha circulado por la fábrica esta reflexión de un compañero a la que queremos dar difusión:

Veintidós de Diciembre, dicen que es el día del comienzo de la navidades, fiestas entrañables donde todo el mundo saca lo bueno que lleva dentro y todo son buenas intenciones, solidaridad con los demás, y buenas nuevas, todos esperamos el famoso sorteo con la esperanza de que este año la caprichosa fortuna se acuerde de nosotros, son las once de la mañana, toda España se alborota, han cantado el gordo, pero no te equivoques Jose Manuel no es el tuyo, ése apareció a las siete de la tarde. Como de costumbre, durante todo el periodo de tu permanencia entre nosotros (y han sido tres años), a esa hora sigues en fabrica, y alguien se acerca a tu despacho y te da la buena nueva: “HEMOS LLEGADO A LA CONCLUSIÓN DE QUE NO GUARDAS EL PERFIL QUE BUSCAMOS, haz el favor de abandonar el recinto de fábrica”. Y como eres tan importante te acompañaron hasta los aparcamientos no fueras a perderte.

    El “perfil”, nuevo termino utilizado por quienes no saben solucionar los problemas que se les vienen encima y tienen que justificar lo injustificable, de los que tienen que solucionar los problemas que tenemos en fábrica, pero eso implica enfrentarse a los directivo en Madrid, y como siempre vamos dándoles soluciones parcheando, al final quedamos muy bien y nos vamos poniendo medallitas. El “perfil” de los últimos directivos y técnicos que desde hace unos años nos están imponiendo, que vienen implantando sus ideas, si su destino anterior era Pontevedra, nos impone las normas de allí que por lo visto es lo mejor del mundo, si vienen de Navia las normas de Navia, aquí por lo visto no sabemos hacer las cosas bien, que por cierto llevamos más de 40 años funcionando, y con los beneficios de ENCE Huelva, entre otros se ha pagado la modernización de Navia, y ahora nos exigen que los costos de mantenimiento de nuestras instalaciones se asemejen a aquellas, ¡inviertan de una puñetera vez en “NUESTRA” empresa!, dejen de especular con el perfil, ¿el perfil de quién?, del que durante tres años , el día que más temprano ha salido de fabrica eran las siete o las ocho de la tarde un día tras otro, sábados, domingos y fiestas de guardar, el perfil, del que ha conseguido que aunque no tengamos guardias o compromiso con la empresa después de nuestro horario laboral, nos ha llamado por algún problema que ocurre en la factoría y hemos acudido por su persona, porque nos ha sabido camelar laboralmente, y porque ha sido un ejemplo para nosotros, porque cuando hemos tenido diferencias de opiniones, ha sido capaz de dialogar de tú a tú y convencernos de sus ideas, porque ha ido solucionando las carencia de la sección por falta de presupuestos que otros han ido reduciendo y colocándose medallitas.

    No nos hablen de perfil, cuando la solución a los problemas pasan por echar y echar horas extras, el que menos tiene al cabo del mes supera las 25/30 de media, cuando tenemos un problema muy serio en la fabrica como es el aire, están todas las instalaciones llenas de agua, conducciones obstruidas, cegadas, debido al ambiente corrosivo de la zona donde se encuentran la sala de compresores, que mezclada con el agua de los “secadores” (que no funcionan) están provocado avería tras avería en toda la fabrica, y la solución, ¿invertir y comprar unos secadores apropiados?, ¡NO!, pasa por purgar día tras día las instalaciones, tirar nuevas líneas de vinilo provisional, que está media fabrica llena de “tendederos”, que debido al mismo problema de corrosión en la zona, se nos están averiando una tras otra las estaciones de proceso ubicadas en la sala de la Mark-4; que después de la parada general, con el proyecto de eliminar la tina de cloración para reducir costos de mantenimiento, no hemos levantado cabeza, hemos cambiado el caudalímetro, hemos cambiado el medidor de consistencia, le hemos echado muchas horas revisando y revisando los equipos porque hay que buscar alguna justificación al mal funcionamiento de la nueva instalación, llaman al técnico de los equipos, la respuesta es la misma que la de los profesionales de la casa, pero como lo dice el técnico de fuera ahora nos lo creemos y buscamos la solución por otro camino (ahorro de costos), y las instalaciones siguen igual, mal funcionando. ¡Ah, otra que se me olvidaba¡, hemos tenido otra brillante idea, en vez de rellenar las paredes de los digestores como se hacia siempre, es cierto que vale dinero, nos traemos unos de Navia, que como decíamos antes son los buenos, y ala! lo montamos en Huelva, de un plumazo reducimos la producción 12 ó 13 mil toneladas año, y esto es para el resto, no hay vuelta atrás y tenemos otro en puerta para este año, a esto se le llama ahorro, y yo me pregunto dónde está el perfil de los directivos que dirigen la empresa hoy, dónde están los meses de record de producción de antaño, dónde están nuestras raíces, ese eslogan que se ha puesto de moda en estos días de cara al exterior, nuestras raíces. Para el que se le halla ocurrido este eslogan, no pasa por amedrentar al personal, por solucionar las averías parcheando, por expulsar a las personas, padres de familia, por incumplir alguna norma, nuestras raíces siempre ha sido el bien hacer, la camaradería entre nosotros, la profesionalidad en el ejercicio de nuestro trabajo, la implicación con los problemas de la fabrica, y con nuestros compañeros, esa han sido siempre nuestras raíces, y esto, Jose

    Así que José Manuel, desde esta líneas, acertadas o no, pero cabreado, muy cabreado por la injusticia que han hecho contigo, que sepas que no se trata de cumplir el dichoso “PERFIL”, se trata de justificar las carencias que venimos arrastrando desde hace algunos años gracias al perfil de otros y que nos han llevado a la situación que vivimos hoy, se trata de cortar coj… para que sirva de escarmiento, se trata de cubrirme las espadas, de pisar al que se ponga por delante para salvar mi puesto, te la han jugado y no te has dado cuenta, solo espero que te sobrepongas lo más pronto posible al gordo que te guardaba la dichosa fortuna, y si te sirve de algo que sepas que has dejado secuelas en  todos nosotros, que estamos muy afectados, y que seguiremos tus directrices en el desempeño de nuestro día a día.
    Desde aquí un abrazo y hasta siempre, gracias por tu forma de ser.

Un compañero, un amigo.

     

Hechos contra el decoro.

 
 
Entre los técnicos que se dan el piro (la mayoría, los raros son los que siguen), los cambios constantes de Departamentos, y ahora, los que echamos a la calle, nos preguntamos ¿para cuándo podremos contar con algún técnico con el suficiente recorrido y experiencia en sus espaldas como para desarrollar su trabajo de forma eficiente y útil?
Dos días antes de nochebuena es un momento perfecto para que te den el finiquito.
Como perdimos la formación así se perdieron los relevos en los puestos técnicos, son llave en mano, entras en el despacho y avíate, que para algo te has gastado los codos estudiando una carrera superior.
Seguimos sin entenderlo, quizás haya sido el acento andaluz, quizás porque dan problemas las válvulas, quizás porque aún no ha aprendido a sacar oro del plomo con los medios de que dispone (tenemos varios “quizás” más pero nos los guardamos).
Este es el adorno floral perfecto para el cuadro de los contratos individuales, creíamos que conocíamos todas sus desventajas, ahora le sumaremos la patada en el culo doble directa.

Nuevo Comité

 Las elecciones sindicales han dado un empate entre UGT y CCOO
(Artículo publicado en la Web del Comité por la Redacción Web el 18/12/10)

La nueva situación existente en el Comité de Empresa es 6 miembros de UGT, otros 6 de CCOO y uno de SU. Con ésta perspectiva pudiera darse exactamente la misma situación que la plantilla ha venido padeciendo los últimos 4 años, que un solo voto de SU haga 'alianza' con uno de los grupos mayoritarios (a los que tanto critica) y se produzca la absoluta discriminación del otro, en otras palabras, otra vez dos medios Comités y como resultado ''tó coño pa la Empresa''.
Esperamos que ante esto, con la renovación de las personas elegidas y el recuerdo de lo acontecido en el anterior Comité, no caigan ni uno ni otro en el tremendo error de dar al SU el protagonismo que las urnas no quisieron y no permitan que una decena de votos se permita el lujazo de poner y quitar al Presidente cada vez que haya un 'cruce de cables' como ya ocurrió anteriormente.
¿Que quiere la plantilla?, un solo Comité, se oye a diestro y siniestro, un acuerdo entre los grupos que reparta trabajo y responsabilidades, que persiga un fin común y que sean lo suficientemente listos para hacerlo por el mismo camino.
Que no olviden que quien los ha puesto ahí es la plantilla, no los sindicatos, por lo cual deben a nuestro criterio 'obedecer a la misma' ...y los sindicatos a asesorar y apoyar cuando sea necesario que ese es su trabajo y para eso le pagamos.
Nuestra conclusión es que así deben hacerse las cosas, obteniendo de forma asegurada el reconocimiento de todos los trabajadores, si por el contrario optan por dar continuidad a la situación pasada y se sigue con el estúpido criterio de 'desbancar' al oponente, la plantilla lo volverá a sufrir pero se lo hará pagar tarde o temprano y por supuesto tendrán que rendir cuenta ante ella porque entre otras cosas ningún grupo se puede permitir el lujo de discriminar a los que han votado casi la mitad de los trabajadores y porque el oponente es ''la empresa', cuestión tan obvia como olvidada tantas veces por nuestros representantes.
Esta receta es posible, ya se utilizó en otras ocasiones y en todas funcionó y ganó la plantilla. Debéis mostraros prudentes y no estúpidos, inteligentes y no listillos y no olvidéis nunca que tenéis la obligación de guardar sigilo en todos y cada uno de los temas que tratéis.
Desde esta redacción os deseamos 'buena suerte y al toro'.

Reflejos naturales

Cualidad innata de los seres vivos, si les pinchan, reaccionan
En relación al caso del compañero Marín (Operador Digestores y Planta Química Huelva)

Nunca más cierto que ante un caso como el del artículo anterior, te embargan sensaciones frustrantes de desconcierto, pena, intranquilidad, acoso y total rechazo ante la injusticia premeditada.

Se siente una profunda desazón al comprobar que lo que temías que 'seguro' iba a pasar está pasando. Eran muchos los que tenían absolutamente claro que ante la política de la fábrica de 'unir' puestos de trabajo y responsabilidades nos iba a llevar al desastre, al estrés y al desconcierto y que las muy previsibles consecuencias de la mala organización la pagarían los mismos de siempre (aquellos a los que se les carga con más de lo que pueden).

Sin dejar esto al margen, ¿habrá reacción?, te están pinchando duro, muy duro, ya incluso sin sanción ni reproches te están pinchando duro en el día a día, turno a turno. A menos que estés parapléjico tienes que reaccionar, es lógico, es vital, es síntoma inequívoco de estar vivo.

Debe de haber una respuesta, en realidad siempre la hay, pero a diferencia de los animales, las personas pueden y deben recapacitar y comedir esa respuesta en virtud de su inteligencia y con esa virtud responder 'en su justa medida' a las agresiones de su entorno. Pero ¡ojo! como humanos, de tanto pensar y pensar, cometemos en muchas ocasiones el tremendo error de hacerlo tarde, muy tarde, a destiempo.

Tenemos que entender esto como un llamamiento a la responsabilidad, a la que tenemos en la defensa de los demás y de nosotros mismos, un llamamiento a la dignidad del trabajador, del compañero, de la persona, pero también un llamamiento a la racionalidad, a esa condición que nos diferencia de los animales y que nos exige actuar 'sabiamente', en su justa medida, midiendo las consecuencias que cada acción conlleva sin olvidar la justicia como fin de cada una de ellas.

Artículo publicado en la Web del Comité por la Redacción Web el 18/10/10.

Pongamos que hablo de Marín.


Cuando uno llega al colegio de Digestores te dan todas las explicaciones pertinentes, cómo es un digestor, cómo trabaja, cómo son sus diferentes etapas, cómo verificar que están haciendo lo correcto. Todo de libro, es la teoría.

- Echa un vistazo a la veintena de parámetros de la receta, mientras se está cargando verifica en tal pantalla que han entrado las cintas, en los monitores lo compruebas también, mira las cadenas del reclamador en este monitor, vigila las toneladas que entran, ojo con la entrada de lejías, vigila que te vayan entrando las toneladas suyas, y por supuesto la antraquinona, nunca te olvides de los nudos, si tienes muchos los metes antes de que tengas las 5 ó 6 primeras toneladas de astillas en esta otra página. Luego, una vez cargado, vigila que la circulación es correcta, ten en cuenta el consumo de la bomba de circulación, que las válvulas han abierto, que las temperaturas van igualadas, que la rampa es la suya, que los vapores de 3´5 y 11 se alternan en su valor y sobretodo que la presión no se te vaya de madre. Vigila la conductividad del condensado, el nivel del calderín. Que todo permanezca estable mientras el factor H va contando. En la descarga ten en cuenta la temperatura y el nivel de la vaposfera, que no se te cuelen dos digestores descargando a la vez, que los niveles de los tanques de descarga sea adecuados…
“Ahora que ya lo has entendido, multiplícalo por diez al mismo tiempo y a tirar millas”.

10 páginas de 10 digestores, más sus diez páginas de recetas, seis etapas diferentes, las páginas de carga de astillas, de lejías, de descarga de gases, circuito de aguas, seis monitores. Más de mil parámetros.
Ahora resulta que descubres que las válvulas fallan, que ésta no ve el cerrado, que aquella no quiere abrir, que aquel caudalímetro no mide, que el detector de giro de las cintas no funcionan o que la falta de alumbrado te impide ver las cintas por la noche, descubres que un atasco puede ser tan descomunal como para hacer saltar el motor de la cinta anterior.
Crees que las alarmas están ahí para avisarte siempre, pero las alarmas siguen sus propias reglas, y si los elementos que las activan fallan estás tirado, si las válvulas están en disturbancia durante meses, si de aquel caudalímetro no te puedes fiar porque con el calor suele coger perlas, que la fuga de lejías del intercambiador ha dejado el medidor de temperatura más pa´llá que pa´ká…
Sientes el latigazo de la Producción, hay que hacer cocciones, siempre vas a destiempo, no tienes un respiro, vas desarrollando tu intuición, te curte la experiencia, sales al paso de los muchos obstáculos que se te plantean y finalmente consigues cumplir con lo que de tí se espera.


Alguien pensó que en realidad no hacías nada, o casi nada, y que como todo va en automático pues te vendría bien una planta más, por eso de subir tu autoestima. De modo que ahí llevas Planta Química, una planta que no has pisado ni pisarás, total, son cuatro tuberías.
En 15 días te formas mientras sigues llevando tus Digestores (no los olvides) y antes de darte cuenta tienes dos monitores más con 8 pantallas indispensables, más muchas más de detalles secundarias, otros mil parámetros y te preguntas si Planta Química es una planta o son seis.
Te estrellas con unos reactores que se te paran a la más mínima, con la torre enfriadora nº1 que tira por tierra todos tus esfuerzos, con unos filtros de arena (10) que están hechos polvo, con una planta de tratamiento del biológico que por muchas atenciones que tengas no conseguirás sacarle rendimiento en la vida, unos filtros de banda para los fangos que cuando no padecen una cosa padecen otra, el par del decantador o del espesador que se van por las nubes y ni si quieras sabes porqué. Luchas para ahorrar agua, pero resulta que la bombita de poli es tan pequeña que no puedes dosificar para el Densadeg más de 8 horas y jódete.
- Por cierto, te hemos instalado una serie de monitores para que vigiles al desgraciado que hemos dejado allí solo, por si acaso coincide que le da un flato frente a una de las cámaras y tú lo detectas antes de que la palme.


Hoy resulta que estás de mañana, hay que descargar varios camiones, el descargador te va dando las instrucciones, bomba de sosa, sulfúrico. El Clorato está más solidificado de la cuenta, como de costumbre. Para la bomba. Pon la bomba. Para.
Hoy resulta que los nubarrones negros de partes pendientes de instrumentación quieren descargar, la emisora echa humo, ábrela un 25%, un 50%, 100%, ciérrala. ¿Qué te marca ahora?.
Otro tema es el teléfono, eres la centralita de Digestores y debes resolver las dudas de todo aquel que quiere estar informado ¿Qué pasó ayer en el Digestor 3?¿No crees que deberíamos de quitar 100Kilitos de álcali?¿cuando va a estar vacío el digestor 6 para empaquetar la bomba?¿que es una redescarga?.
- A todo esto ¿has tomado las lecturas de todos los parámetros importantes?¿y has escrito todo lo significativo en el parte de relevos? ¡que no se te olvide nada! para estar yo bien informado.

Ahí estás tú, en el centro, todo va ocurriendo en tiempo real, nada espera ni nada puede esperar. Las cosas siguen su curso, por lo general bien, pero a veces mal, una mala circulación, vapor directo, una limpieza, ábrele un 50%, ¿le queda mucho al desgaseo del 3?, para la bomba de sosa, cero cartón, ringg, atasco en el 9, mira a ver que la superior del seis no me abre.

Alguien te definió como despistado, es la única cualidad que ahora cuenta ¿despistado? A muchos les querría yo ver, con las cabezas como están. No valoran tu insistencia en que se arreglen las cosas, tu inconformismo con el todo vale, tu curiosidad por entenderlo todo, tu interés en averiguar los porqués, cuando nadie es capaz de satisfacer tu inquietud no cesas hasta descubrirla y sacar tus propias teorías, machacas a tus superiores para que mejoren lo que ves fácilmente mejorable. Nadie ha visto que cuando la fábrica está parada te escapas a Planta Química para poder conocerla mejor y hacer tu labor más eficiente y tu criterio más valioso.
Aquí no habemos ningún santo, todos tenemos lo nuestro, pero tú además, has tenido la mala suerte de tener una etiqueta colgada desde el principio, la mala suerte de una mala cocción que descarga, la mala suerte del momento en el que la empresa anda buscando cualquier presa para poder justificar su falta de rendimiento. Bastante castigo ha sido ya haber sufrido el percance, el pasar las horas en tu puesto de trabajo viendo todo el trajín que trajo consigo.

Lamentablemente son muchos los compañeros que andan sometidos a las mismas condiciones de carga de trabajo excesivo y expuestos a episodios como el de Marín. Lástima que no haya quien cuente las toneladas de producción que se han perdido con los 12 cambios de empresa de preventivo en un año, con la parada general de 8 días, con la reestructuración de personal, con el desmantelamiento del almacén, con el mal funcionamiento del Digestor 5.
 

¿Kien Kiere?


La empresa no descansa, y en lugar de terminar de solucionar los muchos problemas que tiene sobre la mesa, sigue trazando sus interesadas líneas de acción. Ahora ha desempolvado su vieja caña de pescar contratos individuales y la ha lanzado para ver si algún compañero pica el anzuelo. Desde el punto de vista de cualquier trabajador (que somos todos, técnicos y personal de convenio) nos gustaría conocer una sola ventaja para dar el salto de colectivo a individual, si alguien nos lo quisiera o pudiese explicar estaríamos atentos con los cinco sentidos.
Si lo que buscan es compromiso de los trabajadores, que no busquen más, somos muchísimos los que, a pesar de todo, estamos comprometidos con nuestro trabajo. Luego, tal vez, deban preguntarse porqué la plantilla se está descomprometiendo, desmotivando y desengañando.
El compromiso nace del sentimiento, es sentirse útil, disponer de los medios necesarios para realizar nuestras tareas, tener objetivos claros y alcanzables, sentirse valorado en lugar de perseguido, tener la formación suficiente para desarrollar nuestro trabajo, conocer y compartir la misma filosofía y política de la empresa, en definitiva, ir en el mismo barco, que lo bueno para los trabajadores sea bueno para la empresa, y lo mejor para la empresa represente lo mejor para los trabajadores. ¡Qué lejos queda todo esto!
Suponemos que los que demandan compromiso son los que acaban de aterrizar en Ence, ellos tendrán el compromiso de un nuevo trabajo, de unos objetivos que cumplir. Nosotros tenemos el compromiso de toda la vida, muchos nacimos ligados a Ence, nuestros padres trabajaban aquí, otros llegamos muy jóvenes y compartimos más de media vida con Ence. Para nosotros no es otro trabajo más en nuestra carrera profesional, por eso sufrimos el desgaste de nuestra fábrica. A nosotros nos liga el orgullo, muchos sentimientos, justo la base de todo compromiso.

Vómitos sangrientos.


Vómitos sangrientos en la carretera,
pero quieres encontrar la hierbabuena,
No seas imbécil, te mereces algo mejor,
pero sin embargo esto es una canción de amor.
Fuentes llenas en sangre por las cañerías,
manchas negras rompen las paredes frías.
No seas imbécil, te mereces algo mejor,
pero sin embargo esto es una canción de amor.

No sé porqué cuando pienso en la vida que llevan algunos de nuestros técnicos se me viene a la cabeza esta cancioncilla ya olvidada que escuchaba de adolescente (“Una canción de amor” de Parabellum). No obstante la letra habla de lo mal que se puede llegar a pasar con las relaciones sentimentales y que aún así seguimos intentándolo.

El otro día un pequeño filósofo de fábrica me decía que es muy llamativo que en una empresa como la nuestra nadie quiera ascender. Da que pensar…

Supongo que un tío que se ha partido los codos estudiando, aspire a tener una vida laboral con ciertos privilegios. Que sus padres se sacrificaron en pagarle una carrera para que el niño tuviera un porvenir exitoso, para que pudiera vivir mejor que ellos, en definitiva, para que fuera feliz.

Hoy porque esto hay que levantarlo, ayer porque esto se nos hundía. El caso es que la esclavitud hace mucho que se erradicó de nuestro civilizado mundo (desgraciadamente sigue existiendo en otros). Sin vacaciones, sin horario, sin descanso, sin familia, sin tele, sin los partidos del Domingo, sin Dominó. Uno de ellos tuvo la desafortunada idea de calcular a cuanto salía su hora de trabajo, dividió su sueldo por las horas que echó ese mes y desde entonces envidia a los peones de servicios auxiliares.

La carga de trabajo es tan brutal, que deambulan en una nebulosa entre lo real y lo ficticio, entre tocar el suelo y la masa de números y papeles que tienen por encima de la cabeza. De vez en cuando, cada día, una buena patada en los huevos les recuerda el planeta en el que viven y son lúcidos por un rato.

Muchos ya se fueron, buscando una vida mejor, creo que la encontraron. El resto aquí sigue. Sólo espero que no acaben cogiendo moscas antes de que esto se arregle. “Hay mucho trabajo que hacer - me decía uno hoy - puede que lo consigamos”, benditas palabras llenas de esperanza. No obstante aquí estamos nosotros, los del mono azul, estamos acostumbrados a enmendar los errores de otros con nuestras manos, a trabajar duro, a aguantar las tormentas, ya tenemos la piel fría como si fuéramos lagartos y cuando nos faltan las fuerzas echamos mano a los cojones.
El seguir machacando a los cuatro técnicos que nos quedan puede que no sea el camino, hay que contar con la plantilla, dejar de echarle aceite hirviendo en los ojos y comenzar a darle valor.
No sabemos qué se ha conseguido con tantísima reunión desde hace meses o años, ¿tanto análisis nos ha llevado a otro punto del de partida?. Quisiéramos que los técnicos hicieran su trabajo, para lo que están, en lugar de preparar la Cuarta Guerra Púnica, que nosotros haremos el nuestro. Ya sabemos que lo que faltan son recursos, humanos y materiales.

Lo que me cuesta decirte que NO.


Hace no mucho estuvimos tratando algunas cuestiones con nuestro abogado y nos confirmó algo que llevamos tiempo barruntando: “un juicio tiene un coste cero para las empresas”. De ahí que tanto las empresas privadas como las públicas, tiendan a sacar los pies de sus respectivos convenios o se salten a la torera los compromisos y acuerdos con sus trabajadores, saben que en muchas ocasiones los trabajadores no llegan a presentar denuncia, o se aburren por el camino, o cuando llega el juicio tienen otros problemas mayores y no se preocupan tanto. El caso es que siempre ganan tiempo (para poder negociar soluciones intermedias) y en la mayoría de las ocasiones, por falta de iniciativa o medios de los trabajadores, por miedo o pereza a enfrentarse a la burocracia previa a un juicio, se salen con la suya por la cara. Y en el remoto caso de que lleguen a juicio y pierdan, lo único que hacen es cumplir con lo que tenían comprometido, así que perder, lo que se dice perder, no pierden nada. Por eso cada diferencia de criterio o interpretación de convenio con las empresas, pasa necesariamente por mixtas, mediaciones y su posterior juicio.
Los primeros en practicar estas artes fueron los seguros, que terminan siempre pactando con el desgraciado de turno en la puerta del juzgado, que con el miedo a poder perder lo que le corresponde termina aceptando lo que le quieran dar. Viendo el chollo, ya todos los listos se han sumado al carro. Mientras, nuestro sistema judicial cada vez más colapsado, los juicios con cada vez más retrasos y el contribuyente pagando más impuestos para mantener toda esta maquinaria.

Se abrió un claro entre las nubes.


Se abrió un claro entre las nubes,
hemos vuelto a ver el Sol,
como dos presos comunes,
en el tejao de una prisión.

Por fin un día que rozamos la frontera psicológica de las 1.200 (ya nos conformamos con rozar que no alcanzar). Un rayito de esperanza entre tantas losas de hormigón.

People have the power

Ese poder que demuestran muchos de los que aquí trabajan, esos que se afanan en que la cosa funcione, esos que se llevan toda una noche dentro de un filtro de Lavado para reparar esa pletina que se ha desprendido de su sitio, sudando como camellos, esos que se comen los marrones, esos que se adelantan al desastre, esos que prevén lo que puede pasar y ponen medios, esos que se preocupan de vigilar el ruido de aquella máquina, esos que aún quemándose el pellejo realizan la maniobra maldita que te puede costar cara pero que es necesaria, esos que prefieren hacer las cosas bien aunque les insten a hacerlas corriendo, esos que reciben la llamada a las tantas de la madrugada para consultarles una cagada, esos que saben lo que es importante, esos que sacan el momento de donde no lo hay para ver aquello (porque no se fían), esos que vigilan cada variable, esos que no se quedan tranquilos porque una instalación no marcha como debe al finalizar su jornada, esos que se sienten profesionales, esos que realizan lo impensable sin repuesto, sin tornero o sin alumbrado, esos que resuelven, esos tan criticados por tomarse su trabajo en serio, esos que desesperan ante las injusticias que sufre esta fábrica, esos que se sienten impotentes, esos que padecen las contrariedades de las caprichosas máquinas, de los absurdos mandatos o de las maldiciones divinas que les hacen pagar su karma, esos que se joden por sistema, esos que aún piensan que la cosa tiene arreglo, esos que se sienten emocionalmente atados a sus plantas, a su taller, a sus máquinas, esos que se sienten orgullosos de haber solucionado tal o cual problema imposible, esos que suavizan las situaciones más tensas, esos que sufren, sienten y padecen cada válvula dura, cada tornillo gripado, cada atasco encabronado, esos que hacen mil cosas cada día que nadie ve.
Vendrán directivos más banqueros, vendrán técnicos más incompetentes, vendrán jefes más cabrones, vendrán bajadas de sueldo, vendrán horarios más duros, pero ellos seguirán siendo auténticos, seguirán fieles a su criterio, a su bien hacer, a su ego profesional.
Ellos, tanto técnicos como personal de convenio, viven otra realidad diferente de la de los datos, números, balances u optimización de recursos, ellos sienten el pulso de la fábrica, no hace falta que nadie les diga como va la cosa, ellos están por encima de tantas nuevas políticas, de nuevos procedimientos, de nuevos inventos, de nuevos planteamientos. Tienen los huevos pelados ya de tirar pa´lante, de saber lo que llevan entre manos.
Ellos, sean muchos o pocos, que piden sus derechos y afrontan sus obligaciones, que ya están cansados de no entender nada de lo que está pasando, ellos son los que tienen el poder de que esto siga adelante, aunque cada día se lo pongan más difícil. Ellos que aunque le sobren los motivos aún no han tirado la toalla. Ellos que por más palos que les den siguen pensando que igual mañana se dará el día mejor. Ellos tienen el poder.

Esperando un ataque de cordura.

Al comienzo de las negociaciones propusimos un plan de rescate, que como siempre la empresa no aceptó. Pues seguimos esperando sus propuestas para solucionar los problemas de mantenimiento y producción, que cada día son mas endémicos. ¿Llegaremos al POA?
Nosotros lo dudamos, pese al esfuerzo diario de nuestros compañeros, sean curritos o técnicos. Esta fábrica no cuenta con un plan serio de futuro y nosotros lo exigimos, no todo es la Caldera de biomasa, ¡Que la pasta esta en precios históricos y no somos capaces de mejorar el ritmo de producción! No alcanzamos las 1200 t/ día ni con una Honda. Pinchazo tras pinchazo, " que si falta lejía, que si rompe secapastas, que si pincha una Caldera, que si falta...." y así un interminable que conocemos todos. Hace mucho tiempo que no se veía la fabrica en tan mal estado. No se puede esperar mas, hay que atajar estos problemas ¡ya! Reforzar lo que haya que reforzar, que los trabajadores no echen 24 h de trabajo, "que sigue pasando".
En estos días han hecho pequeñas rectificaciones, pero llegan tarde, ya estábamos cansados de denunciarlo, las penurias de mantenimiento no son nuevas. Estas no tienen otro culpable que la empresa. Y esperamos no lleguen tarde dichas rectificaciones, pero aun hay que hacer mucho mas para poner al día la fábrica.

Esta situación produce intranquilidad, cansancio, apatía y en otros casos desesperación.
Necesitamos un plan de motivación, que cambie la apatía y el malestar de la plantilla. Que al trabajo que se realiza diariamente se le vean los frutos, exiliando la frustración diaria y empezar a ilusionarnos con nuestro trabajo diario.
Esperamos que esta situación se solvente, nosotros como siempre estamos abiertos al diálogo y dispuestos a proponer ideas nuestras o de nuestros compañeros.
Esperamos que a la empresa le de un ataque de cordura.

...y yo me pregunto...

Han pasado ya dos meses desde la desconvocatoria de la huelga y de la moción de censura, y os lanzamos varias preguntas:
¿Donde están las alternativas?
¿Donde esta el dinero de la producción perdida del año 2009?
¿Donde esta la producción de 1200 t/ día? Aquí es donde de verdad perdemos dinero diariamente.
¿Donde esta la lucha contra la siniestralidad?
¿Donde esta ese ataque a quien de verdad es " el enemigo" " la empresa"?

Aunque nos cuesta mucho olvidar lo que teníamos en la mesa el día 11 de mayo a las 11:00, seguimos trabajando por la plantilla, exigiendo a la empresa mejore todo lo que este mal o sea mejorable. Sabemos que estamos obligados siempre a entendernos, pero también tenemos claro que no a cualquier precio, que la dignidad de la plantilla está siempre por encima de todo, incluso de nosotros mismos.
Ya están trabajando todos los compañeros de la reestructuración y alguno o alguna mas, aunque no con los contratos que nos gustarían.
Hay compañeros que la empresa ha desechado, que se sienten marginados. Que buscan una salida a su situación.
Las valoraciones están en marcha próximamente habrá reuniones del comité valorador con la empresa. Nuestra intención es valorar todos los puestos de la fábrica, no solo producción. Ha pasado mucho tiempo desde las últimas valoraciones y muchos puestos están obsoletos. Esto también hay que arreglarlo.
Para terminar queremos agradecer el apoyo de los compañeros y compañeras.

Ahora

El primer año fue la huelga del metal (vale); el segundo año fue el bajo precio de la pasta que recortó drásticamente el presupuesto de la parada (bueno); el tercer año ha sido todo lo contrario, el alto precio de la pasta nos ha llevado a menguar la parada hasta hacerla ridícula (y entonces...)¿Para cuando la parada anual que esta fábrica necesita?
Mientras los dirigentes de esta empresa sigan anteponiendo los criterios económicos a los criterios técnicos, seguiremos cayendo en picado. Ambas cosas deben ir de la mano, una no puede estar por encima de la otra, ya que si no, se va a tomar por culo la bicicleta.
Tenemos el sentir de que todos los beneficios que salen de esta factoría van a parar a otros proyectos expansivos del grupo, Uruguay, la nueva Navia, los proyectos energéticos…, lo cual nos parecería genial si no fuera por que esta fábrica se nos está desmoronando.
Nos preocupa la pérdida de producción que estamos sufriendo, ya no tanto por nuestras nóminas (que también), como por el rumbo que están tomando las cosas y el incierto futuro que empezamos a vislumbrar.
Ahora que el desánimo pasa sin disimular, ahora que el fracaso es algo que está por llegar, ahora que el futuro es aquello que queremos olvidar, ahora que el pasado está de más, ahora que siete y siete son trece, ahora que nos hemos pasado al DYC, que fumamos tabaco de liar, que cenar fuera es ir al McDonals, ahora que gritamos y casi nadie escucha, ahora que los hechos lo dicen casi todo.
AHORA decimos a los de arriba que a esta fábrica ya le ha llegado la hora, ya nos toca a nosotros, ahora hay que levantar estos cuatro hierros, ahora hay que prestarle un poco de atención a este enfermo complejo industrial. Nosotros seguiremos echando huevos a lo que quede de destino, peleando por que esta “nuestra” fábrica siga adelante.

¿Qué hay de lo mío?

Como decía un compañero mio: ¿Que hay de lo mio? Esta frase hay que desterrarla de los días que vivimos actualmente. Son tiempos difíciles, donde estamos todos muy apáticos y mirándonos el ombligo, ¡y es cierto! Dicho esto, me gustaría lanzar una reflexión:
Ha terminado la parada anual, en la cual teníamos muchas esperanzas para enderezar el rumbo, aprovechar la subida de la pasta, dejando así atrás la crisis, y empezar a ver con optimismo el futuro de la fábrica. Pero no ha sido así, y por lo que se ve, los males se han multiplicado y al final todo se va a centrar en un pilar fundamental para este futuro, “EL MANTENIMIENTO”, cierto es que quien determina la organización es la empresa, pero también nosotros tenemos derecho a opinar y patalear cuando algo nos esta dinamitando el futuro de todas y todos. Sin un mantenimiento adecuado y de calidad, ponemos en jaque la seguridad, la producción y la viabilidad de la empresa. Sin un buen mantenimiento no funciona nada adecuadamente. Y entonces sobramos todos y todas.
Nos gustaría que esta inquietud se hablara en cada corrillo, en cada conversación, por que debe estar vivo y es vital para nuestro futuro que esto se resuelva. Atrás queda el ERTE, el acuerdo y la madre que lo parió, y frente a nosotros esta el presente, el futuro y lo que hagamos por él.
Nosotros seguiremos intentándolo aunque nos vengan miles de zancadillas ¿Y tu que piensas?

Estado de confusión y desorden en que se hallaba la materia hasta el momento de la creación del cosmos.

Hay veces que alguien te dice una frase en un momento dado, y durante días sigue resonando, como un eco infinito, en el interior de tu mente, estés donde estés, hagas lo que hagas, no te deja dormir y te levantas con la misma jodida combinación de palabras, que para ti, tienen un significado devastador.
Hace unas noches se le fue el freno a un transportador del manejo de balas, vino un veterano eléctrico a remediar el mal. Tras realizar sus gestiones, en el contexto que tratamos me suelta un: “…pero como esta fábrica está abocada al caos…”. Mira que he escuchado durante estos días hablar sobre la empresa, razonamientos complejos sobre el transcurso de la parada, reflexiones de todas las bocas sobre nuestro presente y futuro, a cual más oscuro, pero nada me ha dejado paralizado como estas palabras que se quedaban enredadas en el bigote del que las pronunciaba tan ricamente y que quedaron grabadas a fuego en mi sesera.
Tratando de descongelarme, hago memoria y me acuerdo de que hace unos meses en el comité pensábamos más o menos igual, cuando con las denuncias y una huelga por delante preparamos nuestras reivindicaciones por escrito. Nos creímos que podríamos aprovechar la coyuntura y arreglar las cosas. Desde nuestro punto de vista redactamos lo que se vino a llamar el “Plan de rescate de la Factoría ENCE Huelva”. Trabajamos duro en ello, definimos tres pilares fundamentales, el mantenimiento, la seguridad y el tema del personal.
Para el mantenimiento hablamos con muchos de los que lo sufren día a día, los que manejan y conocen las carencias: nuestro personal; les preguntamos abiertamente qué necesita mantenimiento para funcionar, para que la cosa marche, qué es lo más precario, qué necesita renovarse, qué instalaciones no dan más de sí. Con ello hicimos nuestras reivindicaciones, entrando en detalle.
Para la Seguridad hablamos con muchos, de Ence y de contratas, que si la formación, que si el alumbrado, los canalillos, la limpieza, pero sobretodo la falta de mantenimiento, lo cual nos volvía a llevar al primer pilar de nuestras reivindicaciones.
Por último estaba el tema del personal, su falta de motivación por la reestructuración pasada, la falta de madera, los incumplimientos del acuerdo... Pensábamos que había mucho que hacer para modificar la forma de entender los trabajadores a la empresa, eso era decisivo para que todo se arreglase y tirase para adelante.

Dicho plan arrancaba así:

Este Plan pretende reflotar el conjunto de elementos que conforma esta factoría, tanto la maquinaria, como las instalaciones, como las personas, así como las condiciones de seguridad. Y una vez fuera del lodo, podamos contemplar el futuro con esperanza e ilusión, viviendo un presente de trabajo digno y controlado.

El presente plan parte del principio siempre básico del trabajo en equipo (bien escaso en esta factoría) y se asienta en los pilares del diálogo y la aportación de todos los que trabajamos aquí.
El fin será el asegurar las condiciones de trabajo seguro, definir las actuaciones para la continuidad, durabilidad y seguridad de equipos e instalaciones, dotando a esta factoría de los medios para que tenga una larga vida, saliendo todos beneficiados de ello. Así como garantizar las condiciones dignas de trabajo para toda la plantilla, y en particular los mandos intermedios y muchos de los técnicos.

El plan debe tener una duración de 2 años (2010 y 2011), deberá dotarse de una importante cuantía económica y con el compromiso de adaptar la producción a la ejecución de dicho plan y no al revés. La continuidad de nuestra actividad dependerá de ello.

El plan se divide en tres sub-planes diferenciados, de Seguridad, de Mantenimiento y de Personal.”


Tras las primeras reuniones con la empresa lo tuvimos claro, y en la siguiente propuesta de acuerdo redactamos esto, sabiendo que ya habíamos tocado hueso:

Mantenimiento

El comité de empresa debe vigilar el cumplimiento de las normas vigentes, en materia laboral, de Seguridad Social y empleo, así como el resto de pactos, condiciones y usos de la empresa en vigor, formulando en su caso, las acciones legales oportunas ante el empresario y los organismos o tribunales competentes. Así mismo tiene derecho de información, de opinión, de intervención en algunas decisiones empresariales y de negociación y conflicto.
Por otro lado, tal y como se recoge en el artículo 8, capítulo 3, de nuestro convenio, la organización del trabajo es facultad exclusiva de la dirección de la empresa.
Pues bien, tras varias jornadas de infructuosa negociación, tras el tratamiento de varios temas en los que no ha habido entendimiento alguno, sobretodo en el tema de mantenimiento, nos acogemos a nuestro de derecho (recogido en el art. 64.1.3 del Estatuto de los Trabajadores) de opinión, aún cuando no sea ni vinculante ni decisoria.
Hemos puesto de manifiesto muchas reivindicaciones con respecto a nuestro mantenimiento, desgraciadamente la empresa no coincide en nuestro parecer, de modo que esperaremos, aunque nos pese, que sean otros estamentos los que cuando aprecien dichas deficiencias, actúen en consecuencia. Nosotros respetaremos la facultad organizativa del trabajo que tiene la Dirección, aunque nos pese, y pasamos al tratamiento de otros temas para el avance de la negociación. Lamentamos que este tema siga creando mal ambiente entre la plantilla.
También nos consta que son muchos trabajadores de esta fábrica, que viven día a día el mantenimiento, los que intentan mejorar las cosas, y cuyas voces no se escuchan; sólo pedirles paciencia y que sigan en sus trece de evitar que esta factoría se vaya a pique.


Seguridad

Los temas de seguridad se tratarán en el Comité de Seguridad y Salud Laboral, que incrementará la frecuencia de sus reuniones a una vez al mes, en lugar de las trimestrales que marca la ley, para un mejor seguimiento de los planes de acción. La empresa tiene definidos una serie de planes, que si los cumple en forma y plazos, tendrá todo el respaldo de este Comité.


Formación

Cuando se firmó el Acuerdo del ERTE, debido al mal momento financiero de la empresa, se aprovechó para sanear la plantilla y ajustarla hasta un punto que nos parecía impensable. La reestructuración se llevó a cabo atropelladamente y el resultado fue la poca preparación de las personas afectadas. La empresa no ha considerado relevante este detalle, pero los que llegan al trabajo con la angustia de no saber qué se van a encontrar ni cómo reaccionar, los que dejan la planta echa un desastre al relevo porque no saben hacerlo mejor, el que se lleva las 8 horas operando para estabilizar la planta sabiendo que mañana se la volverán a dejar echa un caos, para ellos, decimos que sí es relevante. Nada hemos podido hacer por solucionar su frustración, confiamos que con los años consigan la experiencia suficiente como para volver a sentirse seguros con lo que llevan entre manos, y ojala que no pase nada. Lamentamos que esta situación enturbie las condiciones de trabajo de tantos compañeros y sus relaciones con los demás.”

Así fue derivando la negociación a temas meramente económicos, con alguna pincelada de otros temas, con la triste seguridad de que no hay donde rascar, que no hay opción de aportar mejoras en la estructura o forma de funcionar de los diferentes departamentos de nuestra fábrica, porque después de todo, ¿qué coño nos hemos creído?.

Me voy para la cama, que ya es hora, retumbando en mi cabeza la frasecita del caos, pensando en si lo realmente importante es una paga eléctrica o en lo que se está convirtiendo nuestro centro de trabajo, reflexionando sobre si mereció la pena intentarlo y escuchando a los Gritando en silencio:

“Este es el mensaje para los supervivientes a esta selva de metal, a esta escuela de inconscientes, donde todo el menosprecio a lo que sea diferente ha matado a las personas y ha dejado gente de mentira.
Siéntete engañado, siéntete manipulado, siente cómo hemos perdido todo por lo que lucharon. Vive como si murieras por poder morir diciendo que esto mereció la pena.
Aunque la vida se me escapa dejando un mal sabor de boca, en un segundo cabe un mundo, hay que vivirlo a quemarropa. Cada trágico final, cada cruce de miradas, cada sonrisa, cada calada en cada madrugada.
Aunque algunos ya se han ido, otros se van volviendo locos, de los que sobrevivimos cada vez somos mas pocos. Si sientes que sentir no está de moda, bienvenido, bienvenido a la oda a nuestra generación.
Mereció la pena cada sensación que maquilló este sinsentido. Mereció la pena.”